jueves, 27 de junio de 2019

La mente nos engaña (y no nos damos cuenta)

Empieza a ser consciente de que tu cerebro está lleno de trampas.



No todo es lo que parece. Basta con un sencillo experimento para comprobarlo. Supongamos que Steve es una persona seleccionada al azar de una muestra representativa. Un vecino le describe como alguien “muy tímido y retraído, siempre servicial, pero poco interesado por la gente o por el mundo real. De carácter disciplinado y metódico, necesita ordenarlo y organizarlo todo. Además, tiene una obsesión por el detalle”. ¿Qué es más probable que Steve sea un bibliotecario o un agricultor? Piénsalo rápidamente y contesta sin demasiada reflexión. Quizá, la primera respuesta que se nos venga a la cabeza es que Steve es bibliotecario. Al fin y al cabo, parece reunir las cualidades típicas de estos profesionales. Sin embargo, la respuesta correcta es agricultor. En los países occidentales, como Estados Unidos, existe un bibliotecario por cada 20 agricultores. Si Steve ha sido elegido aleatoriamente, lo más probable es que se dedique a cultivar la tierra. Nuestra mente nos engaña. O, mejor dicho, nos engaña pensar rápido.

En 1974, los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman publicaron dicho ejercicio en la revista Science, lo que dio pie a toda una corriente de investigación sobre cómo opera nuestra mente y los engaños en los que caemos. Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía en 2002 gracias a este trabajo (Tversky había muerto unos años atrás). Llegaron a la conclusión de que todos tenemos dos formas de pensar, dos sistemas operativos. El sistema 1, o reactivo, está relacionado con el pensamiento rápido y automático. En él se conforman los juicios y las ideas prestablecidas. En esta fase también se procesan las decisiones intuitivas o las del experto, quien después de muchos años de trabajo es capaz de reconocer algo a golpe de vista. El sistema reactivo es también el encargado de responder cuando la persona está en pleno secuestro emocional, es decir, cuando vive una emoción con mucha intensidad, lo que le dificulta ver las cosas con claridad.



lunes, 10 de junio de 2019

Qué es el triángulo dramático y cómo podemos salir de él.

Dos claves para mejorar las relaciones personales y profesionales.





¿Por qué algunas relaciones son armoniosas y felices y otras parecen un tormento? ¿Por qué una relación personal o profesional que parecía buena se convierte, de repente, en un sufrimiento? La explicación la encontramos en el triángulo dramático y en el papel que jugamos cada uno de nosotros, según la teoría de Stephen Karpman, psicólogo transaccional.

Veamos un ejemplo. Pensemos en un profesional amargado con su trabajo. Se pasa el día criticando a su jefe o a la empresa por las decisiones que se toman. Esta misma persona, sin embargo, cuando está con sus amigos, se involucra personalmente en sus problemas para ayudarles, sin que se lo hubieran pedido, y acaba agotado de tanto esfuerzo. Al mismo tiempo, vive una relación de pareja que no le hace feliz. Se queja de su mala suerte y no hace nada para resolverlo. Pues bien, esta persona vive tres roles o personajes diferentes: en el trabajo es perseguidor, con sus amigos actúa como salvador y en su relación de pareja se siente víctima. Y cualquiera de los tres personajes no le hacen demasiado feliz (ni a él ni a los que le rodean).

La mayor parte de los conflictos en nuestras relaciones personales y profesionales surgen porque hemos adoptado un rol de perseguidor, salvador o víctima. Ninguna de las actitudes anteriores es recomendable, ya que nos vacía de fuerza y nos llena de emociones poco gratificantes. Además, no son roles fijos, sino que vamos cambiando de uno a otro dependiendo del momento o de la situación. Si retomamos el ejemplo anterior, la persona puede ser también perseguidor de su pareja, criticando todo el tiempo lo que hace; o víctima en su trabajo. Por ese  motivo, se denomina triángulo dramático: una vez que entramos en el triángulo, saltamos de un vértice a otro con una alegría tremenda. El desafío consiste en salirnos de él y, para ello, tenemos dos claves:

Infórmate más sobre este tema en:





lunes, 3 de junio de 2019

“Hoy en día, la clave para un liderazgo exitoso es la influencia, no la autoridad”

-Ken Blanchard-

El liderazgo está definido como la función que ocupa una persona que se distingue del resto, el cual tiene influencias que ejerce sobre el resto. Las cuales están para cumplir y llegar a una meta en común. Pero, esto no quiere decir que sean para bien.
Dicho lo anterior, un líder es muy importante en una empresa para desarrollar los objetivos planteados, y también es muy importante no confundir las características de los buenos líderes, quienes luchan por un bien común con su equipo de trabajo.

A continuación hablaremos de las tipos de liderazgo que existen, los cuales no siempre cumplen con un bien socialmente correcto.

Negativos:

1.- Líder Autoritario: Lo más probable es que te hayas topado con un líder así en tu vida laboral, y no es extraño, ya que es muy probable que ciertas personas actúen para lograr conseguir un buen desempeño en la empresa, pero olviden el trabajo en equipo. Es por esto que estas personas suelen tener el control de todo lo que pasa en la empresa, es quien tiene el poder de decisión sobre los objetivos y metas a alcanzar, por ende dejan de lado un poco a la participación del equipo en estas.
Es solo cosa de darle otro enfoque a su punto de vista, para poder integrar a las personas a participar y hacerle ver que el trabajo en equipo, con las distintas opiniones que éste conlleva, son la mejor forma de trabajar.

2.- Líder Apático: Uno de los mejores ejemplos de esto, es Adolf Hitler, si solo hablamos de la parte de liderazgo, podemos decir que este tipo de personas, rehuyen del trato social, ya que les cuesta generar lazos, por más mínimos que sean, y mantener una relación laboral con las personas, en general estos líderes se dedican a delegar tareas para su meta. Solo imagínate a una persona sentada en su oficina, dictando detrás de su escritorio todo lo que se debe realizar y pocas veces escuchando opiniones distintas. El resto del equipo lo seguirá sin duda, pero falta la motivación y el trabajo en equipo.

Positivos: Si bien encontramos más líderes positivos que negativos, solo nombraremos dos, para dar énfasis en la diferencia de un buen y un mal líder:

3.- Líder participativo (democrático): Como su nombre lo dice, es una persona la cual incita a las personas a ser partícipes de los objetivos a realizar, y no solo en el final, sino que también en el desarrollo de este. En este caso, se hacen reuniones para que así todos tengan la posibilidad de opinar, debatir y dar su punto de vista sin ser rechazados o menos preciados. El líder por otro lado en estas ocasiones se dedica a moderar el diálogo y a incentivar a los compañeros de trabajo a que den sus opiniones y a tomar un consenso de la situación. 
Este tipo de líder es muy importante en una empresa, la cual con el trabajo en equipo puede avanzar mucho más que una empresa con un líder autoritario o apático.

4.-Líder Laissez-faire: Esta expresión es de origen francés, la cual tiene como significado “dejar hacer”, lo que llevado a una empresa vendría siendo cuando el líder confía en su equipo de trabajo, dejando así que tomen las decisiones y tengan gran parte del control de la empresa, les entrega todas las herramientas e información para que realicen los objetivos de la mejor manera. Esta es una buena herramienta para que los trabajadores ocupen su máximo potencial y desarrollen sus virtudes a razón de la empresa. Por lo general el líder en este caso solo interviene cuando es necesario, como por ejemplo cuando alguno de ellos necesita de su ayuda.

Al momento de seguir a un líder o convertirte en uno debes tener en cuenta estos tipos de liderazgo, es muy importante contar con un buen equipo de trabajo, comenzando con la cabeza de este, ya que al realizar las actividades de buena manera se llega a un bien común, motivas a tu equipo y finalmente crecen todos en conjunto.

Lanzamiento de Head Hunter Glasford Chile

Glasford International es una firma de head hunters o búsqueda de ejecutivos con operaciones en Europa, Asia Pacífico, África, y América. ...