jueves, 9 de mayo de 2019

Lo que los malos líderes constantemente se equivocan sobre la disciplina.

Uno de sus reporteros directos hace caso omiso a una regla, ¿Qué haces?

¿Lo dejas pasar, porque ellos son los de mejor desempeño? ¿Haces excusas para ellos porque no podrían hacerlos mejor? ¿Los despides para enviar un mensaje al resto del equipo?

Todo se reduce a la disciplina, y no en la forma en que probablemente piensas.

La mayoría de los líderes piensan en la disciplina como algo negativo. Pero en realidad, la disciplina es lo que haces para alguien, no encontra de alguien. Learn Loft, define la disciplina en informe de liderazgo “Elevate Others” como “promover estándares para que una persona elija lo mejor”.

La disciplina le permite establecer altos estándares para las metas que se esperan y, además responsabilizar a las personas de las decisiones que toman todos los días. Como el ex Secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell una vez dijo:

"La esencia del liderazgo es mantener a su gente en el estándar más alto posible mientras cuida de ellos lo mejor posible".

Él tiene razón, y expone una verdad fundamental que los mejores líderes entienden sobre la disciplina: Es esencial establecer una barrera real alta y preocuparse.

Si quieres ser un líder más disciplinado, sigue estos tres pasos:

1. Concéntrate en tus relaciones.

Si la calidad de sus relaciones está continuamente mejorando, la disciplina se vuelve mucho más confortable. La gran mayoría de los líderes del Programa de Entrenamiento de Liderazgo Máximo subestima la fuerza de las relaciones con las personas en su equipo. Evaluando sus relaciones en base a estos cuatro factores clave:


  • Conexión de confianza mutua.
  • Cantidad de disfrute.
  • Calidad de la comunicación.
  • Valores compartidos y cosas comunes.


Como cualquier relación, la clave para que crezca y se fortalezca es su recurso más limitado: el tiempo. Saque tiempo en su apretada agenda para invertir en estas relaciones.

2. Establezca estándares claros y gane compromiso.

Dabo Swinney, el entrenador de fútbol ganador de un campeonato de la Universidad de Clemson, tiene un mantra: "Lo mejor es el estándar". Un estándar define cómo se ve el bien. Me he dado cuenta de que los mejores líderes no solo determinan cómo se ve bien, sino que ellos definen que tan bien se ve.

Si bien sólo usted puede determinar qué aspecto tiene para su equipo, un estándar común que todos los líderes deben decidir es cómo se llevan a cabo las reuniones semanales de su equipo. Un buen estándar para una reunión de equipo es que todos se presentan a tiempo y no se distraen durante el tiempo que están juntos. Un buen estándar es que todos se presenten a tiempo, y cada miembro del equipo viene preparado para compartir tres cosas:


  • Lo que hicieron la semana pasada para mover la aguja.
  • En qué están trabajando esta semana.
  • Donde necesitan ayuda.


Piense largo y tendido acerca de qué tan bien te ves para tu equipo. Una vez que haya determinado eso, comuníquelo tan claramente como pueda a su gente. Así es como ganas su compromiso. Y si no lo logras, tu estándar no se cumplirá muy a menudo.

3. Crear una cultura de rendición de cuentas.

Ahora, comienza la parte difícil. Debe responsabilizarse y responsabilizar a todo el equipo por cumplir y superar sus estándares.

Tienes la obligación contigo mismo y de tu equipo de crear una cultura de responsabilidad para ayudar a formar las mejores personas que puedas. Adquiera el hábito de inspeccionar lo que espera para que todo el equipo sepa cuán interesado e involucrado está. Cuando un miembro del equipo falla, cumple o excede el estándar, tenga diálogos directos para compartir la desaprobación, el reconocimiento o el elogio.

Y, sobre todo, nunca pierdas de vista la enorme responsabilidad y la oportunidad que tienes para ayudar a elevar a los demás.

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